Hace tiempo que tenía ganas de arrancar con este blog. A decir verdad nunca tuve un blog personal y a lo sumo mis apariciones en la web -si cabe la expresión- se limitaban tan solo a dejar algún comentario por ahí, y desde luego, poca cosa para considerarlo como experiencia a la hora de atreverme a comunicar mis ideas u opiniones en forma más o menos amplia y regular.

Creo que uno a la hora de decidirse si vale la pena intentar un proyecto como lo es un blog, por ahí no sirve hacerse demasiados planteos ni cuestionamientos sobre el tema; pienso que lo principal de todo es animarse y ver qué pasa. Toda experiencia al fin y al cabo enriquece, y si uno piensa o siente que las motivaciones son suficientes, pues entonces ¿para qué reprimir el instinto blogger?

Quizás sin quererlo, estoy aquí mismo tratando de justificar las razones para animarme a lanzarme a la arena del escrutinio público, pero más allá de todo, si bien emocionalmente algo de atemorizante hay en ello; para alguien socialmente desconectado como quien escribe; trato de verlo más bien desde un costado estimulante; tanto, poco o muy parecido a renovar un estilo de vida. Quizá parezca exagerado, pero pocos podrán negar que tener un blog no les ha cambiado en mayor o menor medida la rutina diaria y les ha abierto la cabeza en algún aspecto, sobre todo desde el lado analítico-comunicativo.

Muchos piensan que la única intención que persigue en realidad un blogger es la de alimentar el ego. A muchos simplemente les estimula generar controversia, a otros la vanidad; estar en la vidriera de alguna forma equivale a existir. Pienso que puede haber algo de cierto en todo eso, pero a mi modo de ver un blog es, en entre otras muchas cosas, una gran oportunidad de ejercitar habilidades comunicativas y desarrollar las facetas del pequeño periodista, cronista, escritor o simple opinólogo que todos llevamos dentro.

Veamos al menos si con el correr del tiempo este experimento, más allá del entusiasmo inicial, me ayuda a incorporar vivencias y experiencias gratificantes. Espero que sí.

Bienvenidos a mi blog.

2 comentarios a “Blog o no blog, esa es la cuestión”

  1. Rodrigo Dijo:

    ¡No sabía que eras de Jujuy!

    Ahora estoy en Jujuy, si querés pasate por el estudio, Salta 1054 y de paso te muestro como come RAM la Mac :P

  2. Aymará Dijo:

    Hola! daba vueltas por el mundo de los blogs y encontré el tuyo. Antes que nada, te felicito por encarar este desafio de convertirte en alguien dispuesto a compartir lo que es y lo que sabe con el mundo. Yo comencé a escribir en blogs hace ya un tiempo y te voy a decir que es una experiencia única, en parte porque te permite conocerte a vos mismo y porque además te abre la puerta a conocer a mucha gente que piensa, siente u opina de forma similar o contraria, pero que respeta los códigos. Me gusta el mundo de los blogs, porque aunque digan que uno se deshumaniza al estar tanto tiempo “conectado” para mi no hay nada más humano que comunicarse…
    Te dejo mis saludos :D


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